ACABEMOS CON LOS ASALARIADOS DE LA POLÍTICA
Como suelo decir cada día es más importante fijarse lo que pasa en casa de cada uno, políticamente hablando y a la hora de elegir a los políticos que va a gobernarnos, que a quien dirige los destinos de la nación. Quizá sea exagerado decir que es más importante pero por lo menos, tanto más. Los partidos se han convertido en unos entes monolíticos a cuya cúpula es complicado llegar y siendo así, nos esperan etapas muy negras. En Asturias por ejemplo, gobierna el partido socialista pero yo, que vivo aquí, poco bueno puedo decir. Mas bien puedo denunciar que las políticas sociales retroceden y que cada día se privatizan más servicios, que las subvenciones sanitarias van de mal en peor, que las listas de espera crecen y que según su presidente la pasta no alcanza porque somos muchos y viejos pero, eso sí, hay dinero para sacarse de la manga dos canales de televisión que ya están en pérdidas y quien sabe como terminarán sus balances.
Por otra parte, el PP en Asturias, da pena, con unos dirigentes tirándose de todo unos a otros y unos políticos de base que dicen que el fin de su partido no es la consecución del bien para el pueblo sino llegar al poder a toda costa porque, claro, está claro incluso para mí, que estando en el poder es como se puede desfalcar a diestro y siniestro como lo hizo el gobierno popular balear durante el tiempo que al frente estuvo aquel político del que ya nadie habla, D. Jaume Matas dimitido antes de que le tocara de cerca todo lo que estaba claro saldría a la luz una vez que su partido dejara el poder.
Jaume Matas iba de digno, vamos que paseaba su dignidad como ejemplo del buen hacer por televisiones y emisoras de radio pero al día siguiente de perder las elecciones salió corriendo, ahora, lógicamente, sabemos por qué lo hizo pero también que no podemos ni siquiera pedir responsabilidades políticas por que ya no es político.
¿Cómo es posible que el máximo responsable del partido popular en Baleares quede libre de todo cargo mientras que sus colaboradores entran en la cárcel?
A los políticos no parece les convenga cambiar la ley electoral ni las leyes penales para poder juzgar a los dirigentes cuando nos enteremos de sus malvadas hazañas aunque hayan desaparecido de la esfera política y por eso el pueblo debe tomar conciencia y colaborar para cargárselos o mucho me temo que esta historia continuará. Es necesario que nos carguemos a los dirigentes políticos en cuanto se presenten a reelección, da igual que sea Zapatero o Rajoy, si vuelve a presentarse, votamos a otro aunque nos guste menos. Acabemos con los asalariados de la política.