
¿POR FIN LA SENTENCIA ESPERADA?
Más de tres años se ha tirado la derecha del Partido Popular y la Iglesia a través de la COPE pidiendo se investigue hasta el final el famoso atentado cuya
sentencia ha sido por fin dada, pretendiendo con ello, sembrar la duda en su electorado de que, como insinuara Aznar en una de esas apariciones pagadas por FAES, los instigadores intelectuales y organizadores en las sombras del atentado de Atocha fueran personajes cercanos al partido Socialista para arrojarles del poder a ellos cuando lo único claro es que en las hora previas a celebrarse las elecciones fueron ellos los que pretendieron inclinar la balanza de las urnas en su favor, primero deseando que así hubiera sido y luego intentando aparentar que detrás estaba la ETA que había pactado además con el PSOE el alto el fuego.
Todo este mejunje aderezado por la poca experiencia del Sr. Zapatero que en lugar de pasar de todo ha entrado al trapo intentado, con bondades y maniobras delicadas, pactar con la organización terrorista vasca en lugar de esperar hasta la próxima legislatura, nos ha costado un trienio de crispación y maniqueísmo insoportable.
Era fácil porque, para mí, los autores intelectuales no existen. Alguien dijo estos días que en este atentado había poca intelectualidad y lo que si abundaban eran los imbéciles, algunos, incluso entre las filas policiales entonces en manos de la derecha en el poder. El instigador intelectual es 'Dios' porque a él terminan culpando los ultra-religiosos, tanto islamistas como católicos. Por Alá, dicen unos, por Jesucristo dicen otros para, al final, terminar matando en su nombre. Me viene a la memoria un cura aparentemente bellísima persona que en el año 1965 pretendió justificarme las penas de muerte firmadas por Franco como un mal menor con el ejemplo de que la hierba mala es mejor cortarla por lo sano desde la base.
Un montón de tontos inseguros, que se sentían poseedores de la verdad por un lado, que seguramente admiraban y emulaban el valor de los que en Estados Unidos se cargaron las torres, junto con un asturiano patoso, egoísta que se merece la pena que le han cascado, se creyeron nuevamente cerca de Dios o al menos con la seguridad de poder burlar a las autoridades a cambio de gloria unos y por enriquecerse otros. Fue el resultado de una consecución de episodios que debió ser detectada por los servicios de inteligencia que, por otro lado, resulta evidente no estuvieron a la altura de las circunstancia.
Pero claro, ante este panorama es facilísimo sembrar la duda y basta para ello leerse la
editorial de El Mundo un periódico que ya hizo mucho por subir a Aznar al poder en su día.
Mil veces he dicho aquí que no soy del partido socialista ni siquiera votante de ellos, además tampoco comparto ese reparto de derechas e izquierdas al menos de acuerdo con la antigua definición. Está claro que las derechas no lo son tanto desde el momento que admiten la Seguridad Social Universal, el sistema de pensiones, los Sindicatos o la democracia plena mientras que la izquierda tampoco lo es tanto desde que admitió el libre mercado, la herencia o el concordato con la Iglesia y la Monarquía constitucional; pero, afirmo rotundamente que todos aquellos que, insinuando lo que insinúan El Mundo y otros medios como la COPE y políticos como
Zaplana, Acebes ó Rajoy, pretenden decir que miembros del partido socialista o alguien en su nombre, organizaron esta masacre, simplemente para subir al poder, entonces digo, son unos
mal nacidos, hijos de mala madre capaces de hacerlo porque a mi, ni siquiera se me pasaría por la cabeza.