lunes, noviembre 26, 2007

Una pareja baila un tango de homenaje a Fernando Fernán Gómez en el escenario del Teatro Español de Madrid. Foto: EFE / MONDELO
YO TAMBIÉN QUIERO
Que cuando muera cubran mi féretro con una bandera anarquista.

Fue al único hombre público al que escuché algo que yo, tan ácrata como él, siempre pensé. En este país no hay partidos de izquierda porque un partido de izquierda debería llevar incluido en su programa electoral la abolición del derecho a la herencia pues de ese modo se garantizaría eso que todas las constituciones democráticas pregonan falsamente, de igualdad de todos los hombres.

Los partidos democráticos de occidente son más de derechas o menos de derechas pero lo son. Si no existiera el derecho a sucesión la monarquía como institución no podría darse y los "señoriítos" no nacerían con privilegios frente a los hijos de las criadas o los obreros.

Con él se va uno de los últimos ácratas. Como figura intelectual, como ciudadano responsable y como actor, se merece todo el reconocimiento, por eso, toda emocionada despedida me parece poco.

Me gustaría aquí recordar unos de sus últimos legados que se atrevió, defendiendo su experiencia e independencia, a comentar ante las cámaras como consecuencia de una entrevista a fondo realizada por Fernando Trueba. "Quiero decir a todos aquellos jóvenes que se creen dueños de su futuro, que no se engañen porque su futuro, está en manos de aquellos que ya se han adueñado de él".